Padre Goyo

Tiempo de Guerrero.

Miguel Ángel Godínez, titular de la Fiscalía de Guerrero, comentó que el sacerdote Gregorio Gorostieta López, quien fue secuestrado y encontrado muerto en la carretera Iguala-Ciudad Altamirano, murió por asfixia y no por un impacto de arma de fuego.

“El padre López Gorostieta no murió por un tiro de arma, murió por asfixia”, manifestó el fiscal guerrerense en entrevista radiofónica con Manuel Feregrino en el programa Ciro por la Mañana para Grupo Radio Fórmula.

El 25 de diciembre, el obispo de ciudad Altamirano, Maximino Martínez Miranda, denunció la desaparición del padre Gregorio López Gorostieta, quien fue encontrado muerto unas horas después en la carretera federal Iguala-Ciudad Altamirano. En las primeras versiones se señaló que el cuerpo del padre tenía un disparo en la cabeza.

Explicó que la necropsia practicada por un perito médico al cuerpo del sacerdote, “que fue encontrado en estado de descomposición”, reveló que la causa de muerte fue asfixia.

El fiscal dijo que hay varias líneas de investigación en torno al caso, las cuales “personalmente estamos supervisando”.

Comentó que el asesinato del sacerdote “nos conmueve a todos” y que en el caso trabaja un equipo “pericial muy especializado”.

@TiempoGro