Por Guillermo Robles Ramírez*

La necesidad de crear cultura social, es de gran prioridad en la actualidad para poder evitar problemas en el futuro, nada más por mencionar el cuidado del agua, es de suma importancia para evitar la escasez del vital líquido no sólo para el consumo humano, sino también utilizado para el riego de los alimentos vegetales y animales.

También existen aquellos para concientizar la justicia con la cultura de la denuncia, el bullying, la obesidad, el cáncer de mama, entre otros más que sirven no solamente para cuidar, proteger y mantener el tejido social a base de cultura.

Sus diferentes medios para hacerlos llegar a la población están desde los más costosos como la transmisión por televisión, radio y cine, hasta aquellos los más económicos a base de trípticos o volantes de papel.

Ahora lo mismo sucede con la urgencia de recaudar dinero para el gobierno federal y estatal haciendo duras campañas en los pagos de los impuestos hacendarios así como aquellos correspondientes a las 31 entidades como el pago de tenencia o derecho vehicular, y asimismo como de los 2 mil 500 municipios que hay en país con el pago de catastro entre muchos otros impuestos.

Mucho se ha invertido en campañas publicitarias pagadas con dinero del erario público con precios como si fueran mandadas a hacer a Hollywood y, sin embargo, su impacto en la sociedad sigue siendo muy bajo o en ocasiones nulas a la conciencia social.

Existe discrepancia entre expertos en la materia publicitaria y mercadotecnia, entre si están bien hechos o les falta elementos para poder llegar a la conciencia ciudadana.

Aunque lo que sí es cierto es que existe una gran diferencia entre la publicidad manejada por los gobiernos porque son más difíciles ya que se trata de hacer conciencia social, mientras que aquellas manejadas de manera comercial logran no solamente penetrar al público, sino permanecer durante años en la mente de los consumidores.

Siempre es bonito recordar y veamos algunos que han pasado a la historia pero por su efectividad es fácil recordarlos: “La chispa de la vida”, “¡Jorgitooo!… ¿Quién crees que lava la ropa? ¡Hoover!”, “¿Estrenando?… Noo, Vel Rosita….”, “Haz una cara Hellmman’s”, “A Duvalín no lo cambio por naaada, Duvalí­n..”, “Jaimeeee, el niño tiene sed y no hay naranjas… pero Tang le va a encantar por su gran sabor a naranja”, “Estaban los tomatitos muy contentitos, cuando para su suerte, llegó Del Fuerte”, “Para ese apetito ferooooz…. Mamut, Mamut…”, “Es un pequeño lujo, pero creo que lo valgo. L’Oréal porque yo lo valgo…”, “En la casa, en la oficina, tenga usted Vitacilina, ¡ah! qué buena medicina”, “Kola Loka, pega de locuraaaaa…”, “A qué no puedes comer sólo una. Papas Sabritas”, “Mum bolita mágica…”, “Gansito Marinela… Recuérdameee…”, “Hogar se escribe con H, con H-24 sin igual”, “Bic, no sabe fallar….”, “¿Y la Cheyenne apá?”, “Soy totalmente Palacio. Palacio de Hierro”, “Todo mundo tiene un Jetta, al menos en la cabeza”, “Con el cariño de siempre, Bimbo”, “Corona, la cerveza de mayor venta en el mundo”.

El éxito de la mayoría de estos eslogans tiene mucho que ver con la estrategia de la campaña publicitaria y mercadotecnia, en la cual detrás de ello va implicado un grupo de profesionistas con una complejidad para lograr su objetivo, el impacto al público, dejando plasmado el objetivo por la cual fueron hechas.

Son pocas aquellas campañas para concientizar a la población sobre el cuidado del medio ambiente y que realmente valgan la pena recordar aquella campaña al cuidado al agua ya hace unas cuantas décadas en donde salía un niño regordete muy simpático, con su manita bien chonchita regañando a los adultos diciendo: “Amanda… se nos va a acabar el agua”. La mujer respondía: “¡Y dale con el agua! ¡Qué quieres que yo haga!” La respuesta pronta del niño era con esa frase, “¡Ya ciérrale!”

Su impacto entre la gente fue tan fuerte que entre broma y broma cada vez que había una oportunidad la gente lo utilizaba, es decir, su objetivo surtió efecto que era simplemente: El cuidado al agua.

Hoy en día, ya no existe ninguna campaña para crear conciencia desde el foro político en donde cada vez los especialistas en la publicidad están convencidos de que la única manera de crearla es a base de la implementación de las multas caras y decomisos vehiculares para el caso de las tenencias para que los ciudadanos hagan conciencia, es decir, solamente se puede concientizar a la gente a base de macanazos porque cualquier otro anuncio no penetra en la mente de la población.

* Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2014 www.intersip.org