El mirrey de la costa y su nuevo hit ¡Las traigo muertas!

En dos columnas consecutivas de ‘Serpientes y Escaleras’, firmadas por Salvador García Soto y publicadas en el influyente diario de circulación nacional ‘El Universal’, el periodista afirma que el ex gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, sostenía una relación extramarital con la ex primera dama de Iguala, María de los Ángeles Pineda Villa y que además, recibía dinero de su esposo, el ex presidente municipal hoy prófugo de la justicia, quien fue ordenado por el cártel de Los Beltrán Leyva, a financiar la campaña electoral del hoy gobernador con licencia, quien además recibía mensualmente, una fuerte suma de dinero que era recogida por uno de sus sobrinos.

El periodista asegura que inclusive, el lunes 29 de septiembre, tres días después de la masacre y la desaparición de los 43 normalista de Ayotzinapa, la mujer, también conocida popularmente como la “Lady Iguala”, fue vista llegar, apurada, hasta las oficinas de Protur en Acapulco, en donde frecuentemente se encontraba Aguirre Rivero.

Indica García Soto, que esta no era la primera vez que los trabajadores de esas oficinas del gobierno de Guerrero veían a la arreglada señora entrar a ese lugar, pero sí sería la última. Esa tarde, cuando ya había estallado el escándalo por la muerte de seis jóvenes y el secuestro de otros 43 en Iguala, la esposa del alcalde entró directo al despacho principal; ahí la esperaba el gobernador del estado, Ángel Aguirre Rivero.

AQUÍ EL RESTO DE LA COLUMNA ÍNTEGRA DE GARCÍA SOTO, PUBLICADA EL LUNES 27 DE OCTUBRE:

“La reunión entre el hoy gobernador con licencia y María de los Ángeles tampoco era la primera. Se habían visto varias ocasiones en esas mismas oficinas que eran uno de los lugares donde solían encontrarse, siempre en privado. Pero esta vez, según testimonios de quienes la vieron ingresar, Lady Iguala no lucía ni tan altiva ni tan segura como siempre; se le veía más bien preocupada y se encerró casi una hora con el gobernador.

Justo un día después de esa reunión, la mujer acusada por la PGR de haber ordenado, junto con su marido la muerte y desaparición de 43 normalistas, se trasladó al DF y más tarde al estado de Puebla acompañada de José Luis Abarca. Los dos desaparecieron convirtiéndose en prófugos de la justicia, luego de que el alcalde presentará ese martes al Cabildo municipal una solicitud de licencia a su cargo.

Ese fue el último encuentro entre el gobernador Aguirre y María de los Ángeles. El último de una larga cadena de encuentros que estos dos personajes, según testimonios de ex funcionarios cercanos al mandatario con licencia, sostenían con cierta frecuencia. Esas reuniones eran parte de lo que el “pueblo chico” de Chilpancingo era un secreto a voces: que entre Aguirre Rivero y Pineda Villa había un tórrido romance que sucedía aun cuando ella era, según la PGR, “la principal operadora” del cártel de los Guerreros Unidos junto con sus hermanos.

Las oficinas de Protur, ubicadas en Acapulco Diamante, eran el lugar favorito del gobernador para reunirse en secreto con su amiga de Iguala, según refieren testigos de esos encuentros. Aunque también a últimas fechas, antes de la masacre que puso el foco público en esa relación, a María de los Angeles la vieron entrar un par de ocasiones a la “Casa Acapulco”, una lujosa mansión de playa, propiedad del gobierno del estado, ubicada en la zona de Las Brisas, donde también veía al gobernador.

La relación era parte de la cercanía estrecha que Aguirre Rivero mantenía con la pareja de poder de Iguala y ocurría a sabiendas incluso del alcalde José Luis Abarca, quien tenía también otras relaciones sentimentales por su cuenta. De hecho, hay en Iguala quien afirma que esa era la forma en que la pareja se acercaba a políticos encumbrados que podían brindarles protección y encubrimiento a sus actividades delictivas: Abarca presentaba a la señora y ella se encargaba de la seducción a los hombres del poder.

Esa cercanía explicaría por qué Aguirre, aun cuando recibió una llamada del secretario de Gobernación, Miguel Osorio, desde el 28 de septiembre, en la que le pidieron mantener estrecha vigilancia sobre el alcalde y su esposa, no sólo no acató la instrucción, sino que además se reunió con María de los Ángeles el 29 de septiembre, un día antes de la fuga de ambos. ¿Alertó el gobernador con licencia a su “amiga” de que los investigaban a ella y a su esposo?

¿Le ayudó a planear su escape y salida del estado? De ser así, Ángel Aguirre Rivero no sólo se relacionó con dos personajes vinculados a la delincuencia, sino además los habría encubierto y les habría facilitado huir.

¿Qué dirá respecto a esas relaciones la PGR?”

EL SOBRINO RECIBÍA MALETAS LLENAS DE DINERO DE LOS ABARCA

El periodista García Soto, continúa hoy con su relato acerca de los nexos del ex gobernador Aguirre con Pineda Villa y su esposo. Indica que a relación de Ángel Aguirre Rivero con la pareja de poder de Iguala no sólo era íntima y personal; también había ente ellos un vínculo de interés económico.

“En contra de sus antecesores en la gubernatura, que históricamente utilizaron a Acapulco como su “caja chica” –por ser el municipio más rico del estado y el de mayor recaudación de impuestos—Aguirre convirtió a Iguala en su centro de financiamiento económico y desde ahí obtenía recursos que le proporcionaba el matrimonio Abarca-Pineda para financiar su proyecto político personal”, asegura el columnista de ‘El Universal’.

AQUÍ EL RESTO DE LA COLUMNA ÍNTEGRA DE GARCÍA SOTO, PUBLICADA HOY MARTES 28 DE OCTUBRE:

Ante la dificultad de operar un financiamiento desde Acapulco, como otros gobernadores guerrerenses, debido a que el puerto es gobernado por su archienemigo político, Luis Walton, el hoy gobernador con licencia estableció un nexo económico con Iguala, a partir de su relación con la pareja que gobernaba en ese municipio del norte del estado.

El encargado de recoger esos recursos era Jesús Ernesto Aguirre, sobrino del gobernador, y quien en su carácter de “asesor externo” era el enlace financiero entre el alcalde, su esposa y su tío. En Iguala hay testimonios que hablan de las frecuentes visitas de Ernesto, a quien incluso le llamaban El señor de las maletas, porque salía del municipio cargado con el dinero proveniente de las actividades de María de los Ángeles Pineda, a quien la PGR ubica como “operadora” del cártel Guerreros Unidos, recursos que eran llevados por el sobrino hasta Chilpancingo.

Esa relación con la operadora de Guerreros Unidos comenzó desde la campaña de Ángel Aguirre Rivero, cuando según el dicho de la señora Leonor Villa Ortuño, madre de María de los Ángeles Pineda, se financió el proselitismo de Aguirre Rivero “por instrucciones de Arturo Beltrán Leyva”, y prevaleció en los casi cuatro años que duró su gubernatura, hasta que el escándalo y las protestas por la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa, llevaron al gobernador de Guerrero a solicitar licencia a su cargo el 23 de octubre, con lo que concluyó abruptamente su gobierno.

La misma suegra de Abarca, en el video que circuló profusamente en internet, hablaba de otra relación de parentesco entre Aguirre Rivero y el líder del cártel Independiente de Acapulco (CIDA) Víctor Hugo Aguirre Garzón. La señora Villa asegura que Aguirre Garzón es primo del gobernador con licencia, aunque éste, en declaraciones al respecto, ha negado tal parentesco y ha afirmado: “A ese señor ni lo conozco y sólo es una coincidencia de apellido”.

En todo caso, está claro que Aguirre, que irónicamente había llegado la primera vez a la gubernatura de Guerrero por una masacre, la de Aguas Blancas en 1993, ahora tuvo que renunciar señalado como responsable político de otra masacre. Entre su primera gubernatura y la que recién terminó de manera abrupta, hay una constante no menos paradójica: las denuncias de corrupción y los escándalos que lo han rodeado hablan de un político boyante y ambicioso que ha acumulado una gran fortuna económica en el estado que registra los índices más altos de pobreza a nivel nacional.

Y si no, basta ver la lista de propiedades, ranchos e inmuebles comerciales que se atribuyen en registros públicos y periodísticos al ahora gobernador con licencia, algunos a su nombre, otros a nombre de familiares o de prestanombres: en Ometepec, su tierra natal, ranchos El Pantano, Los Arenales, Pozos de Agua, El Cuije y Los Almendros, además del hotel Hacienda San Carlos y otros dos predios. En Acapulco, la casa de Levante en el fraccionamiento Las Brisas, y predios en el fraccionamiento Brisamar, inmueble comercial en el fraccionamiento Granjas El Marqués y predios en el fraccionamiento Playa Encantada. En Chilpancingo, el hotel Hacienda San Carlos.

¿Tantas propiedades y riqueza las hizo sólo con su sueldo de gobernador en los siete años que ocupó el cargo entre sus dos periodos?”